Es bien sabido que en las sociedades altamente industrializadas y las grandes urbes el nivel de cohesión social es muy inferior al de las comunidades pequeñas. Este fenómeno se acrecienta en las grandes ciudades de los países más afluentes, y más aún si se trata de sociedades individualistas, socavando la asunción que riqueza material genera mayor bienestar. En realidad, existe mucha desconexión humana en el llamado primer mundo. La ausencia de comunidades orgánicas (vecinos, barrio, contacto constante con la familia y los amigos) genera ansiedad y anomía en las personas, pues estamos programados genéticamente como mamíferos sociales que operan y se sienten a gusto en grupos. He aquí donde el Casino y la Rueda han estado desempeñando una importante labor social en el mundo moderno.

El Casino y la Rueda sirven como plataforma vital para crear comunidad y generar sanas relaciones entre las personas. En particular, me ha llamado la atención el rol que han venido a jugar estos bailes en el contexto socio-cultural en el que actualmente vivo. El mundo urbano de Norteamérica muestra de varias maneras los diferentes niveles de desconexión provocados por la nefasta combinación de individualismo como rasgo cultural y afluencia material. La tecnología día a día elimina más interacciones humanas, y esto se considera desarrollo y eficiencia. La Social Media contribuye al deterioro de las habilidades sociales de las personas, haciéndoles difíciles desde el poder resolver problemas interpersonales hasta el conducir las atracciones sexuales. El lugar donde mejor se aprecia la pobreza de habilidades sociales es el club. Ahí, casi ningún hombre sabe bailar (bailar, dicho sea de paso, es también una habilidad social); las personas beben alcohol no por placer, sino para desinhibirse con la consiguiente borrachera total; los hombres no saben invitar a las mujeres a bailar, de hecho, se les pegan por detrás sin previo diálogo, ni cara a cara, ni nada. Tratando de encontrar una palabra para describir ese comportamiento tan insólito, que es la norma de “comportamiento social” en los clubes aquí, se me ocurrió el término “pre-rape” que traducido significa pre-violación.

Está claro que los bailes sociales se crearon para generar interacciones y conectar a los miembros de un determinado grupo humano. Una sociedad sin bailes sociales está jodida. Las salas y clubes de baile social latino, pese a no estar exentos de ciertos comportamientos reprochables por algunos individuos, son un paraíso de seguridad y salud emocional en comparación con los dance clubs convencionales. Dentro del llamado Latin dance, el Casino cubano con su Rueda se destaca aún más por su capacidad de crear sanas conexiones y sanas actitudes entre los bailadores. El Casino es un baile cuya belleza se materializa en la comunicación establecida por los casineros durante la canción. Al no ser un baile que requiera un público, queda felizmente privado de elementos narcisistas. Es por eso que tanto critico la cabaretización del Casino, porque se hace evidente que los bailadores ya andan buscando que los miren, tal y como tanto se hace en la salsa en línea.